lunes, 21 de mayo de 2012

EL PECADO NOS APARTA DE DIOS


diapositivas sobre el pecado


El pecado es toda ofensa libre y consciente del hombre a dios nuestro padre, que es infinitamente bueno y que nos ama como nadie nos amó, rompiendo la fraternidad y la justicia.
El pecado original, en el que todos los hombres nacen, es el estado de privación de la santidad y de la justicia originales. Es un pecado «contraído» no «cometido» por nosotros; es una condición de nacimiento y no un acto personal. A causa de la unidad de origen de todos los hombres, el pecado original se transmite a los descendientes de Adán con la misma naturaleza humana, «no por imitación sino por propagación». Esta transmisión es un misterio que no podemos comprender plenamente.
Como consecuencia del pecado original, la naturaleza humana, aun sin estar totalmente corrompida, se halla herida en sus propias fuerzas naturales, sometida a la ignorancia, al sufrimiento y al poder de la muerte, e inclinada al pecado. Esta inclinación al mal se llama concupiscencia.
Dios no abandona al hombre después del pecado, se muestra siempre como Padre, buscó al hombre y le dio la esperanza de la salvación prometiéndole un Redentor.

Los pecados se diferencian en los siguientes:

K  Pecado Original.- Es el pecado que cometió el hombre ya desde el comienzo de su historia, al buscar la felicidad, prescindiendo del Plan de Dios. Es el origen y fuente de todo el pecado. Se borra con el Bautismo.
K  Pecado Venial o Leve.- Es la ruptura que constituye en pensar, desear, decir, hacer u omitir algo contra la Ley de Dios en materia leve; se llama así porque se perdona fácilmente arrepintiéndose de haberlos cometido. Este pecado mancha el alma y lo priva de muchos bienes y aún lo dispone para el pecado mortal.
K  Pecado Mortal o Grave.- Es faltar a la Ley de Dios en materia grave, con plena advertencia y pleno consentimiento. La materia grave significa de importancia y se da cuenta claramente de la cosa es mala y de forma libre. Este pecado se perdona de dos maneras: Confesándose y haciendo un Acto de Contrición Perfecta, con el propósito de confesarse.
Las consecuencias del pecado son :
a.   Nos aparta de Dios y nos priva de su amor y amistad.
b.   Nos quita los méritos y el derecho a la gloria.
c.   Nos hace merecedores de la eterna condenación.



Para evitar el pecado debemos realizar las siguientes acciones:
a)  Fomentar la vida de acción y presencia de los sacramentos (Penitencia y Eucaristía).
b)  Fortalecer nuestra voluntad, cumpliendo con nuestros deberes.
c)  Huir de las ocasiones de pecado, evitando las malas compañías.